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CIPCA

Centro de Investigación y Promoción del Campesinado

UN AÑO DESPUES DE SU PARTIDA BRUNO REVESZ

UN AÑO DESPUES DE SU PARTIDA BRUNO REVESZ

Por: Por: Robespierre Bayona Amaya / Grupo Agenda Educativa Regional – AER / Artículo publicado en el Suplemento SEMANA del Diario El Tiempo. Domingo, 22 de noviembre de 2015. Pág. 16 y 17. 

“Hoy la región se afirma como un proyecto colectivo que no se hace realidad por decreto, sino en la brega por encontrar un desarrollo más equitativo y justo. No se presenta como una exaltación de lo particular por sí mismo, sino como el camino necesario para realizar la promesa constitucional del desarrollo en democracia ….” (Bruno Revesz SJ).

Hace un año, el 21 de noviembre, una infausta noticia acongojó a muchos piuranos y piuranas. El corazón de Bruno Revesz Long había dejado de latir. Sacerdote jesuita, bebió las raíces de la cultura tallán y honró a muchos con su transparente y sostenida amistad. Natural de París, doctor en Politología, fue director de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París y profesor invitado en universidades como las de Grenoble, California y Notre Dame; distinguido también como profesor honorario de la Escuela de Posgrado de la Universidad Nacional de Piura.

En el anhelo de inspirar  una vida más digna, como director del Área de Investigación y Proyección Regional del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Cipca), generó estudios de imprescindible referencia para la interpretación de la realidad piurana. En efecto, abrió trochas para entender la configuración de la región, el desplazamiento de sus placas sociales y los desafíos que la cambiante realidad mundial y nacional iba cincelando. De su autoría han sido reseñados, entre otros, Estado, algodón y productores agrarios (1982); Agro y campesinado (1989); Piura: las parcelaciones un asunto candente (1986). Su coautoría en Pequeña agricultura comercial: dinámica y retos en el Perú (2006); Desarrollo rural en la sierra: aportes para el debate (2009); y Minería y conflicto social (2009). Su esfuerzo editor en Educación, asesoría y organizaciones populares (1985); Descentralización y gobernabilidad en tiempos de globalización (1998); y, su última entrega: Miradas cruzadas: políticas públicas y desarrollo regional en el Perú (2013).

Ganado por el tema agrario impulsó el surgimiento del Seminario Permanente de Investigación Agraria (SEPIA), reconocido como el más importante foro bienal de la cuestión rural en el Perú. Gestado en Piura en 1985, sus encuentros se realizaron en diferentes ciudades; sin embargo, un cuarto de siglo después, en su penúltima edición (SEPIA XIV), el foro retornó a Piura (2011) merced a la perseverancia de Bruno. Corresponderá a acreditados especialistas sistematizar sus aportes como destacado científico social; no obstante, desde una pretendida mirada de docente, es menester resaltar en relación a su participación en el espacio educativo lo siguiente.

BRUNO Y LA EDUCACIÓN REGIONAL

Uno: La hipótesis de desarrollo regional que Bruno diseñó en el Grupo Iniciativa. Ella fue base para  inferir las intencionalidades que deben orientar a la educación regional, las mismas que fueron incluidas en el Proyecto Educativo Regional (PER).  

Dos: La coautoría de Bruno con Nicole Bernex en la  elaboración del Atlas Regional de Piura (1988). Su producción continuará fortaleciendo la memoria regional, ofreciendo, como ambos señalaban,  “una base de reflexión que permite a las poblaciones y a los que detentan el poder de decisión tomar conocimiento y conciencia de sus posibilidades y limitaciones para un desarrollo más equilibrado, justo y humano”.  Este atlas, de 208 páginas, el primero de su carácter en el país,  es una eficiente herramienta pedagógica para ingresar a la complejidad regional.

Tres: La coautoría de Bruno (con Susana Aldana, Laura Hurtado y Jorge Requena) en la elaboración de Piura: Región y Sociedad (1997). Constituye esta obra un derrotero bibliográfico para el desarrollo (766 páginas); es la síntesis de 2166 textos producidos por viajeros, escritores, investigadores y otros que, en diferentes épocas, registraron de Piura la geología, los cambios climáticos, la ecología, las potencialidades naturales, los recursos económicos, la educación, la planificación y el devenir histórico de su sociedad y cultura.

Cuatro: La valoración del factor subjetivo en su matriz de pensamiento. Bruno señaló insistentemente que Piura la identidad local-regional como condición movilizadora de la

EL PARAÍSO COMO BIBLIOTECA

En la década del setenta, período de la reforma agraria, Bruno Revesz participó en el equipo del Cipca que aplicó un programa de alfabetización concientizadora. Basado en el método del educador brasileño Paulo Freire, buscaba este programa que los trabajadores del campo aprendan a leer los textos y también la realidad; propiciando, incluso, el desarrollo de capacidades de gestión en los dirigentes de las empresas asociativas agrarias de la época. En la actual coyuntura educativa, teñida de marcos curriculares, rutas de aprendizaje y mapas de progreso, esta experiencia de educación no formal debe afirmarse como referente pedagógico pues demostró que sí es posible a partir de una operativa didáctica contextual, ir impulsando la autoconstrucción de perfiles humanos en la dirección de los impactos estratégicos requeridos por la región.

En su trajinar Bruno alentó consensos, sin ser ajeno a la militancia con los desposeídos ni al deber de defender la verdad. Fue visto –década del noventa– en una reunión pública rechazando enérgicamente las acusaciones de algunos sectores conservadores contra Monseñor Óscar Cantuarias Pastor, recordado Arzobispo de Piura y Tumbes que partió al infinito el 7 de noviembre del 2011 y fue, también, copresidente del Frente Cívico, institución que en el desolado escenario del fenómeno El Niño de 1983, libró una plural y contundente lucha descentralista.

En un trabajo sobre la lectura,  Bruno indicaba que esta actividad humana, condición necesaria para la ciudadanía, se encontraba limitada por una pedagogía desarticulada de las experiencias cotidianas,  reclamándola como un asunto de política pública que, más allá del ámbito escolar, debía relacionarse con prácticas sociales a favor de la calidad de vida, la democracia y el desarrollo económico y social. Al finalizar Bruno anotaba: “Muchos de nosotros [….] parafraseando a Borges, seguimos imaginando el Paraíso bajo la especie de una biblioteca”.

Es seguro que Bruno, con libros en la mano, agita sus brazos desde otra dimensión. Sonriente,  intensamente piurano y democráticamente descentralista, llama a persistir en la lectura de la realidad para descubrir su telaraña de significados en el propósito de humanizarla.  ¡Reconocimiento permanente por la vida que entregó a Piura en su misión de engendrar conocimientos para despertar, enriquecer  y movilizar conciencias! 

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