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CIPCA

Centro de Investigación y Promoción del Campesinado

TESTIGO COOPERATIVISTA EN PERÚ

TESTIGO COOPERATIVISTA EN PERÚ

Dos integrantes de las organizaciones aliadas de Egoaizia en Piura visitan Eibar Emma Gallardo y Donald Flores explican los pasos dados por la asociación de pequeños productores de cacao apoyada desde Eibar.

 

FÉLIX MORQUECHO EIBAR.Viernes, 16 marzo 2018, 00:18

Hace años que la ONG eibarresa Egoaizia decidió encaminar el grueso de su actividad de cooperación internacional hacia una zona concreta del planeta. La región peruana de Piura se convirtió en el destino elegido, y en los últimos años la comida solidaria 'Jana ez da txantxa' se ha convertido en una cita que ha reunido a unas 400 personas cada mes de octubre, con el objetivo de ayudar a los pequeños productores agrícolas de la zona. Un curso en Eskoriatza ha permitido que una representación de las asociaciones locales llegue hasta Eibar para relatar el trabajo llevado a cabo.

APPROCAP son las siglas de una agrupación de pequeños productores de cacao formada en el año 2003 en Piura. «No nos podíamos defender de unos intermediarios que marcaban unos precios injustos y abusivos» recuerda Donald Flores. Él es uno de los integrantes de un colectivo que pasó a ser cooperativa en el año 2015, llegando a unir a unos 250 socios. «La mayoría de sus cacaotales tienen unos 50 años. En promedio cada productor trabaja 1 hectárea. Hay uno que tiene 4 hectáreas pero el resto está por debajo. Su economía es muy, muy frágil» añade Emma Gallardo del CIPCA, centro de promoción del campesinado que trabaja como organización local con Egoaizia.

Los primeros pasos de la agrupación de productores se enfocaron a trabajar con las instituciones públicas, captar recursos, hacer compras conjuntas y conseguir mejores precios. Sin embargo también se iniciaron mejoras en varios frentes. Las ayudas económicas del Gobierno Vasco que consiguió Egoaizia para sus proyectos permitieron trabajar en tres aspectos en los últimos seis años. «En lo productivo hemos mejorado los rendimientos de cacao y hemos introducido la injertación de cacaotales identificando plantas madre locales» apunta Gallardo. El segundo bloque comprende el trabajo empresarial comercial. «Se está impulsando que la APPROCAP pueda tener acceso a aliados comerciales que ayuden a potenciar su desarrollo». De ahí su participación en el Salón del Chocolate de París el pasado año, donde fue la única organización de Perú que recibió un premio por la calidad de su cacao. El tercer pilar de la actividad se ha dirigido a fortalecer la cadena del cacao en la región. «Hemos fortalecido la cadena técnica que está conformada por diversos actores. Hay ONGs, empresas, el ministerio de agricultura, etcétera». Se trata de una articulación público-privado que tendrá influencia directa sobre 1.200 familias.

«No nos podíamos defender de unos intermediarios con precios abusivos»«Ahora tenemos a una mujer en cada comité, con participación y con capacidad de propuesta»

Equidad de género

En unos días en los que las políticas relacionadas con el género están en primera línea de actualidad, los cooperantes peruanos señalan el trabajo que se lleva a cabo también allí. «Ahora 42 socias son mujeres. La equidad de género se fue ampliando, fuimos trabajando fuerte en eso, y de hecho ellas son las que impulsan más hacia el cooperativismo» señala Donald Flores. Hace pocos años la presencia de la mujer en los órganos de decisión de las asociaciones rurales era muy débil. Por eso se hizo un esfuerzo para dotarlas de herramientas. «Ahora tenemos a una mujer en cada consejo y en cada comité, con buena participación y con capacidad de propuesta. Se les ha formado y con las capacidades que han ido desarrollando ya van mucho más animadas. ¡Una vez que están allí no hay quien las pare!» destaca Emma Gallardo.

La comida solidaria que celebra Eibar en octubre destina su recaudación a la APPROCAP, y este dinero va a un trabajo concreto. «A la cooperativa le interesa cómo generar valor agregado» explica la representante de CIPCA. «Hemos trabajado la producción de chocolate, pastas, y estamos trabajando duro para generar consumo en la región. Es un buen producto, y a veces aunque lo tenemos ahí no lo conocemos. A través del Festival del Chocolate regional han empezado a probarlo, y estamos duplicando las ventas ahí, no solo las ventas de la cooperativa. Estamos impulsando la elaboración de derivados y a eso ayuda la comida solidaria».

Implementar lo aprendido

Aunque las dificultades siguen presentes en el día a día, los progresos han dado fuerza a pequeños productores que de otra manera estarían en manos de los intermediarios. El pasado año se consiguieron todos los registros sanitarios para unos productos que desde sus inicios han notado una gran mejoría. «El producto era un poco grueso antes, y ha mejorado su calidad, su presentación, ya cuenta con una marca».

Donald Flores y Emma Gallardo forman el tándem que ha llegado a Euskadi para participar en el 'Curso avanzado de gestión económica y social para el desarrollo de la economía solidaria' impartido por el Instituto de estudios cooperativos de Mondragon Unibertsitatea. Lo cursan integrantes de 16 organizaciones que llegan por parejas, con una persona de la asociación de cooperación y una beneficiaria de los recursos. «La idea es hacer un proyecto para mejorar aspectos de la cooperativa. Ahora el reto es ir a Piura y hacer el plan de implementación de lo que hemos proyectado aquí» señalan.

La historia y la experiencia cooperativa que están conociendo durante esta estancia es un incentivo importante. «En ese camino estamos y tenemos que ponernos a trabajar, no podemos esperar que otros lo hagan» señala ilusionado Donald Flores. «Este máster nos ha abierto muchos caminos».

 

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