CIPCA

Centro de Investigación y Promoción del Campesinado

EVALUACION DE LOS EDUCANDOS Y CALIDAD EDUCATIVA ¿A DÓNDE VA LA EDUCACIÓN REGIONAL EN PIURA?

EVALUACION DE LOS EDUCANDOS Y CALIDAD EDUCATIVA  ¿A DÓNDE VA LA EDUCACIÓN REGIONAL EN PIURA?

Por Robespierre Bayona Amaya / Grupo Agenda Educativa Regional (AER) / Artículo publicado en el Suplemento SEMANA / del Diario El Tiempo. Domingo, 06 de setiembre de 2015. Pág. 14 y 15.

El incremento del porcentaje de niños y niñas de segundo grado de primaria que mejora su rendimiento en Comunicación y Matemática continúa siendo el objetivo principal de las autoridades educativas de la región. Los docentes de aula dedican sus mejores esfuerzos para alcanzar dicho efecto y los denominados “maestros fortaleza”, en turno adicional, tratan de superar las limitaciones de los niños que todavía se encuentran rezagados en el logro diseñado. A la par se realizan simulacros de aplicación de pruebas.

Al respecto, desde Agenda Educativa Regional (AER) se ha opinado que no basta mirar a los educandos de segundo grado, y que debe evaluarse el perfil que previamente se va condensando en los infantes de educación inicial, paralelo al seguimiento de los aprendizajes en los grados superiores al segundo.  Bien, entonces, que se empiecen a aplicar pruebas piloto en estos niveles, particularmente cuando se pretende ampliar la evaluación a cuarto de primaria y segundo de secundaria. No obstante, es de reflexionar, en el hipotético y deseable escenario de que el 100 % de educandos obtuviera buenos logros en estas dos áreas, si ello implica la concreción, por fin, de la educación que Piura requiere.

Porque la calidad educativa reside en la pertinencia de los aprendizajes, es decir en la aplicabilidad de los mismos para que los estudiantes respondan conscientemente y con éxito a los desafíos del desarrollo personal y del entorno comunal. Por ello,  AER insiste en las interrogantes que reiteradamente plantea: ¿Cuál es el derrotero de la educación regional? ¿Cuál es su norte? ¿Cuál es la ruta de las rutas de aprendizaje? ¿Es la visión de un país democrático y justo?  ¿Es el proyecto de una región pujante y emergente que aprovecha racionalmente sus potencialidades naturales? ¿Es la forja de compromisos con el desarrollo pleno del distrito, barrio o caserío donde transcurre  la vida de los y las estudiantes?

LOS IMPACTOS DE LA EDUCACIÓN

La calidad educativa (véase el mandato del artículo 13 de la Ley General de Educación) se aprecia en sus indicadores de impacto: en el ejercicio de la ciudadanía, en la disposición para un permanente aprendizaje y en la capacidad para responder a los retos de una vida digna. ¿Se debate y fomenta en los futuros maestros y en los docentes en ejercicio la convicción de inducir realmente el surgimiento de un sujeto político en Piura, consecuente con sus deberes y derechos (y no solamente un vulnerable habitante del territorio, beneficiario de los programas asistenciales); de un sujeto económico (con capacidades laborales, productor y con empleo digno); de un sujeto con identidad cultural (atento y abierto al mundo, pero sin alienación respecto a sus raíces); y de un sujeto ético (que, rechazando lo injusto, tiene un compromiso militante con las más nobles aspiraciones de su comunidad)?

Las incertidumbres que se perfilan en el panorama globalizado hacen aflorar las limitaciones estructurales que no siempre son examinadas por el sistema educativo. La caída internacional de la demanda y de los precios de las materias primas, y el último terremoto en la Bolsa de Valores desacelera paulatinamente el crecimiento económico (oportunidad perdida) y desnuda su crónica dependencia de las fluctuaciones del mercado mundial. La educación formal poco contribuye a inspirar liderazgos, instituciones, programas y voluntades para reinventar las bases alternativas de un país basado en sus ventajas naturales, en su industrialización y en la capacidad creadora y solidaria de la gente.

El canon petrolero, importante ingreso  económico en la estructura presupuestal del Gobierno Regional de Piura y los gobiernos locales, así como de la Universidad Nacional de Piura, la Universidad de Frontera, los institutos superiores tecnológicos, pedagógicos y de arte se ha reducido drásticamente, herido por el decremento del precio del petróleo, situación que se torna más compleja por la férrea centralización de recursos que controla el Ministerio de Economía. No en vano empieza a enarbolarse la exigencia democrática de descentralización fiscal y el respeto a los fondos del canon destinados a educación, iniciativas de las autoridades de Talara y de los estudiantes del IST Luciano Castillo.

Las perspectivas se agravan con el anuncio de un posible Fenómeno El Niño frente al cual, históricamente, no se ha hecho lo suficiente, tanto para atenuar sus impactos negativos como para potenciar sus vivificantes efectos positivos. Resulta incipiente la conciencia ambiental generada por el sistema educativo en la ciudadanía piurana y sus autoridades. Piura, casi siempre reactiva, no termina de aprender a convivir con este recurrente fenómeno natural.

HACIA UNA NUEVA CULTURA PEDAGÓGICA

Se impone, pues, una reforma educativa regional. Que discuta, actualice, ejecute y rinda cuentas sobre las políticas priorizadas del Proyecto Educativo Regional e, igualmente, sobre los aprendizajes diseñados en el Proyecto Curricular Regional, enmarcados en las modificaciones nacionales efectuadas en marzo último. Los logros en las diferentes áreas permitirán fortalecer en los educandos el real sentido de su existencia, a partir del alto valor de uso de los aprendizajes en la comprensión de sus condiciones de vida y en el emprendimiento de ser lo que deben ser como personas en el seno de comunidades democráticas. Las áreas curriculares deben transversalizarse en la práctica concreta, respondiendo con criterio interdisciplinar a las intencionalidades educativas, a partir de la heterogeneidad cultural de la región piurana.

Lo anterior puede contribuir a la fecundidad de los contenidos pedagógicos y sus procesos didácticos (tan invocados en las últimas capacitaciones), a desbordar la ansiedad engendrada  por el cortoplacismo de las pruebas estandarizadas y, también, a reconsiderar el burocratismo de exigir a los docentes la diaria presentación de estresantes documentos que contradicen  la necesidad de una efectiva pero ágil planificación curricular.

Los profesores, se ha subrayado, constituyen el fermento propiciador del cambio educativo. Afortunadamente en el espacio piurano existen maestras y maestros innovadores que participan en la elaboración de  genuinos proyectos educativos institucionales y locales, que pugnan por construir desde la escuela una cultura diferente,  que ratifican su función de educadores para el desarrollo pleno de las personas (diferente al rol de entrenadores de resolución de pruebas que se viene imponiendo en los hechos), que reflexionan sobre el efímero bono económico a los mejores rendimientos y el derecho a un piso salarial más digno y pensionable. Que se distancian, en suma,  del lapidario pesimismo estéril reflejado en “nada se puede hacer”, y del exacerbado optimismo del activismo didáctico que limita su rica potencialidad si continúa olvidando la finalidad de educar a los piuranos y piuranas para enfrentar un mundo que continúa languideciendo.

Back to Top